Curvas

Es la fiel representación de lo que es la propia vida y el pasar de los días. Es lo más parecido a los altibajos emocionales. Y se trata de los caminos que siempre debemos tomar.

Imagen propia: Detalles de un barrio.

Una foto que representa un barrio y una zona por descubrir para aquellos que les gusta la fotografía urbana y que busquen un estilo más insólito para mostrar la ciudad: zona de Gamarra. No tiene más que pequeños detalles que se pueden apreciar en mobiliarios exteriores de algunas casas, en los colores y la tranquilidad que desprende toda la zona, o en los retratos de una ciudad con gotelé en cada callejón.

Tuve el placer de escuchar a una amiga decir que realmente cuando viajas se conoce una ciudad a través de perderte por lugares menos céntricos, por zonas donde buscar las particulares que representan el pasado y presente, o simplemente deambular sin rumbo alguno y encontrarte con lo que pueda llegar, tomando las curvas que uno mismo necesite.

En una casa normal con una pared de azulejos simples pude encontrar, mirando hacia donde nadie ve, unas tejas que sobresalen de un color “colorao” y que contrastan con un cielo tan claro y azul que casi es transparente. Todo ello con un cable exterior golpeado por pequeños tintes de colores diferentes y que forman una montaña rusa para describir en una imagen lo que no es la simetría.

Se trata del anticlimax de la simetría por las curvas y no rectitud que provoca el cableado, por las tejas que cada una va sobresaliendo de forma irregular sobre el paisaje o simplemente la fotografía no cuadra el centro de la misma con el enganche del cableado. Pero lejos de eso, me quedo con poder plasmar algo que nadie se fijará para formar otra estampa diferente de la ciudad, y así jugar con los reflejos que ofrece los cielos de verano.

Al final se resume en ir cogiendo las curvas para experimentar llegar por otros sitios y volar la creatividad de los lugares y las riquezas en pequeños detalles que ofrece, o simplemente aprovechar esas curvas emocionales para uno conocerse mejor y barajar opciones/posibilidades que siempre ha tanteado pero que nunca se ha visto capaz de lograr. Me atrevo a decir que después de coger una curva positiva con una rutina sana y con un pequeño éxito frente al miedo, me llega otra curva negativa que me tienta descansar de la música, descansar para dar el paso a probar en otras ciudades la semana de pasión. Siempre llegan curvas que te hacen hasta replantearte algo que llevas viviendo desde hace 8 años y que tanto te ha dado en forma de momentos y de personas. Son curvas que uno no se espera -sinceramente pensaba que una vez vivido eso no podía ser peor- pero que llegan, te dejan hundido, te obligan a pensar en positivo cuando no puedes, te hacen perder la esperanza en algo que ya sentías como necesidad, pero te hacen ver otros caminos, otras curvas, otras oportunidades. Para recordar que nunca hay que tener miedo en las curvas de la vida siempre es bueno escuchar una letra de Tino Tovar con su comparsa Tic Tac.

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